lunes, 16 de abril de 2007

Happy Hours casero

Me moría de ganas por volver a contarles sobre mi vida, creo que esto de escribir en un blog es una terapia mil veces mejor y más barata, que ir a un psicólogo.

Ese día sábado no supe en que terminaría, eran las seis de la tarde, estaba sola en la casa y los niños andaban con el papá en el mall que esta cerca de la casa. La Javierita necesita urgente una parca, hace tiempo que no le compramos una, la última fue a los cinco años, y es obvio que ya no le queda bien, los niños crecen tan rápido, el Nachito también necesitaba una mochila, la que tiene se rompió y ya no sirve para nada.

Tocaron la puerta, era la Daniela, mi vecina del frente, que venia con una bolsa. Me miró con cara de pena y me dijo:

- Me separe del Luís, lo eche de la casa.-

Abrió la bolsa y sacó unas latas de cerveza o pilsen como diría mi Madre, que en paz descanse.
Empezamos a tomar mientras conversábamos de la vida, de los maridos, los niños, el trabajo, el sexo…

Tocaron nuevamente la puerta, era la Fran, ella siempre viene a mi casa, sus hijos tienen la misma edad que los míos y además tiene casi el mismo carácter que yo.
Se sentó con nosotras y empezó a contarnos sobre su vida. Mis ojos se empezaron a cerrar, note el efecto del alcohol en mi cuerpo.

Hicimos una vaca y luego de un rato llego la Fran con 2 ron limón y cuatro cervezas, yo saque unas papas fritas que tenia guardadas, unas aceitunas que me había regalado mi suegra y un queso y nos pusimos a picar. Pasaron las horas y nuestras lenguas se ponían cada vez más enredadas y como suele suceder, la combinación copete más amigas dan por resultado temas que a veces desearías no tocar…

La Daniela, con el tema de su separación y todo me tenía un poco bajoneada, pero su rostro fue cambiando a medida transcurrían las horas, su expresión de tristeza se convirtió en una cara de somnolencia máxima jajaja, mejor dicho, estaba media curá.

Nos reíamos de todo, mientras fumábamos unos cigarros mentolados que me trajo el gordo el día anterior.
En un momento me sentí como cuando tenía 15 años y me tenia que escapar para carretear , ya que mi mamá no me dejaba sola ni a sol ni a sombra, creo que eso mismo desencadeno mi embarazo a temprana edad, no hallaba las horas de vivir… vivir mi vida. Pensé, que ahora estaba libre, sin tener que darle explicaciones a nadie, pero que a la vez extrañaba a mi madre y su forma de ser conmigo…mi mamá, falleció hace dos años, aun siento su presencia.

Ella y mi papá nunca se separaron, siempre estuvieron juntos en las buenas y en las malas. Tengo claro que su relación no fue perfecta, hubo peleas entre ellos, pero aún así por algo duraron tanto. ¿Por qué será que ahora la gente se separa más? Pienso en los niños de la Daniela y me da un poco de pena, espero que mis hijos no tengan que pasar nunca por eso, Dios quiera que no me llegue a separar nunca del gordo, seria lo peor, con lo sobreprotectora que es mi suegra con él, me odiaría, y es mejor tenerla de amiga que de enemiga.

De nuevo hecho de menos a mi mamá, ella seria un gran apoyo en estos momentos en que me agoto tanto con la pega y la casa. Bueno, igual tengo a mi hermana mayor, la Consuelo, ella siempre ha sido la más madura de las dos, la más centrada y la cumplidora, le tenia un poco de envidia cuando éramos chicas, pero ahora que estamos más viejas la quiero harto, ella me ayuda siempre que puede, cuidando a los niños, prestándome plata para el dividendo cuando nos falta con el gordo. Es buena hermana, me da un poco de pena pensar que esta soltera y no tiene hijos, por eso me gusta llevarle a la Javierita y al Nacho, siento que le alegran el día.

La Fran tiene los ojos cerrados y un vaso en la mano, la Dany sigue hablándonos mal del marido y yo no me di ni cuenta como me desconcentré del tema y pensé tantas cosas, supongo que estoy media curá también. Se nos pasó la tarde volando y las chiquillas ya se van, menos mal viven cerca, en ese estado no se puede manejar.

Queda todo en silencio otra vez. Tengo la casa limpia, lo hice apenas salió el gordo con los niños, se me hace más fácil si no están encima ensuciando lo que limpio. Voy a lavar los platos y los vasos que ensuciamos, botaré las botellas y me voy a acostar un rato para pasar el efecto de el “copucheo con amigas”, no quiero que cuando lleguen los niños y mi marido me vean así, seria feo y no les quiero dar un mal ejemplo.


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